10 consejos para garantizar el éxito de sus esquejes
Artículo para:Todas las plantas madre
Resumen del artículo
- ¿Qué es el esqueje?
- Consejo n.º 1: elige bien la planta
- Consejo n.º 2: haz esquejes en la época adecuada del año
- Consejo n.º 3: elige la rama adecuada
- Consejo n.º 4: usa un instrumento limpio y afilado
- Consejo n.º 5: corta como un experto
- Consejo n.º 6: sigue el método correcto para hacer esquejes
- Consejo n.º 7: planta en un sustrato adecuado
- Consejo n.º 8: encontrar la exposición adecuada para tus esquejes
- Consejo n.º 9: haz varios esquejes
- Consejo n.º 10: vigila tus esquejes
Todos los aficionados a la jardinería sueñan con ampliar su colección de plantas sin gastar nada. Para ello, cuentan con un arma secreta: la multiplicación de plantas. ¿Has decidido hacer esquejes de tu Monstera Variegata favorita para cambiarla por un bulbo de caladium? ¿Quieres renovar una planta que ya está un poco cansada? Sigue estos 10 consejos para que tus esquejes salgan bien seguro.
¿Qué es el esqueje?

Dentro de poco, estos esquejes de lavanda perfumarán nuestros jardines. Foto de Juan Carlos Fonseca Mata /Wikipedia
El esqueje es una técnica para multiplicar las plantas. Hacer un esqueje consiste en cortar una parte (tallo, hoja, tronco) y hacer que eche raíces para obtener un nuevo ejemplar, independiente de la planta madre.
Hay otras técnicas para multiplicar tus plantas, como:
- la siembra;
- el acodo;
- la recogida de brotes;
- la división de matas.
Los esquejes te permiten obtener una planta genéticamente idéntica a la planta madre. El esqueje tendrá las mismas características (color de las hojas y las flores, forma del follaje, olor…) que la planta de la que procede.
Consejo n.º 1: elige bien la planta

El potos manchado es una variedad fácil de esquejar – Foto de Blueleaf22 /Flickr
No todas las plantas se pueden propagar por esquejes. Algunas, como las coníferas y las flores anuales, se reproducen a través de la siembra. Otras, como los árboles frutales y algunos rosales, se multiplican sobre todo mediante injertos. Por último, las plantas bulbosas (tulipanes, narcisos, junquillos) usan sus órganos subterráneos para renovarse.
Antes de ponerte manos a la obra, comprueba que la especie se preste a la multiplicación por esquejes. No sirve de nada empeñarte en hacer un esqueje de amapola, de hoja de Echeveria o de tallo de platanero. La operación no tiene ninguna posibilidad de éxito. Perderías el tiempo y solo obtendrías frustración.
Por el contrario, hay plantas que resultan fáciles de multiplicar por esquejes.miseria (Tradescantia zebrina), pothos (Epipremnum aureum), las begonias y la cadena de corazones (Ceropegia woodii) están entre las variedades más fáciles de multiplicar.
Consejo n.º 2: haz esquejes en la época adecuada del año

La temporada de esquejes depende de la especie – Foto de Dinesh Valke /Wikipedia
La mayoría de los esquejes necesitan calor y luz para desarrollarse. Por eso, normalmente se recomienda hacer esquejes a principios de primavera, para que el brote joven pueda echar raíces antes del invierno. Esta época del año coincide con el periodo de crecimiento de la planta, otro factor que aumenta tus posibilidades de éxito.
Sin embargo, no todas las plantas se multiplican en primavera. Así, las plantas semihardientes o semileñosas, como el hibisco, la adelfa, las rosas, el frambueso o el jazmín estrellado, se realizan esquejes a finales de verano o a principios de otoño. En el caso de algunas, incluso puedes esperar hasta el invierno.
Consejo n.º 3: elige la rama adecuada

¡Si tiene raíces aéreas, mejor aún! Foto de Ddra5202 / Wikipedia
El éxito de tu esqueje depende en gran medida del trozo que cortes de la planta madre. Antes de sacar las tijeras de podar, fíjate bien en tu arbusto o planta para saber dónde vas a cortar.
Elige una hoja, un tallo, una raíz o una rama sana. No debe estar infestada de plagas ni presentar signos de enfermedad. Si vas a hacer un esqueje de hoja, selecciona un limbo entero, que no haya sido devorado por babosas ni caracoles.
Lo más habitual es que también tengas que coger una ramita sin flores.
Por último, tu esqueje debe ser lo suficientemente largo. Dependiendo de la especie, tendrás que enterrarlo entre cinco y diez centímetros en la tierra o en el agua para que se desarrollen suficientes raíces. Así que no tengas miedo de cortar un trozo bastante grande, con varios nudos.
Consejo n.º 4: usa un instrumento limpio y afilado

Limpia también tus tijeras de podar entre cada corte en plantas diferentes – Foto de Tamara Elnova / Pexels
Cuando haces un esqueje de tallo, rama o copa, tienes que cortar una parte de la planta. Aunque a primera vista parezca inofensivo, no está exento de riesgos. De hecho, el corte deja una herida y también puede provocar enfermedades.
Para que tu planta cicatrice más fácilmente y no se contamine con hongos, usa siempre un instrumento limpio y afilado. Desinfecta tus tijeras, tu cuchillo o tus tijeras de podar con alcohol antes de usarlos.
A algunos jardineros también les gusta espolvorear la herida con carbón negro o canela para reducir el riesgo de infección y pudrición. Otros aplican una hormona cicatrizante, pero no es obligatorio, ¡sobre todo si has limpiado bien tus herramientas antes de la toma de esquejes!
Consejo n.º 5: corta como un experto

El nudo es el punto donde la hoja o la ramita se une al tallo – Foto de Artem Podrez /Pexels
Cuando hagas un esqueje, te recomendamos que cortes por debajo de un nudo. De hecho, los nudos concentran una mayor cantidad de auxina, una hormona que se segrega de forma natural y que favorece el desarrollo del sistema radicular.
Corta también el tallo en diagonal. Esto aumenta la superficie de contacto entre tu esqueje y su sustrato de cultivo y favorece la aparición de nuevas raíces.
Consejo n.º 6: sigue el método correcto para hacer esquejes

Utiliza preferiblemente agua de lluvia a temperatura ambiente – Foto de John Leffmann / Wikipedia
No todas las plantas se esquejan de la misma manera. El collar de perlas (Curio rowleyanus) y las plantas suculentas se plantan directamente en la tierra. Los esquejes de Fittonia, Hypoeste o filodendro necesitan pasar unas semanas en agua para desarrollar sus raíces.
Además, algunos esquejes enraízan mejor al abrigo, cuando se cubren con una campana translúcida que garantiza un alto nivel de humedad. Para otros, este método puede provocar que se pudran y no es recomendable.
¿No sabes qué método seguir? Descárgate la app Monstera. Nuestras guías de cuidados te indican, para cada variedad, los pasos a seguir para hacer esquejes de tus plantas. Cuando hay varias opciones posibles, te sugerimos la que tiene más posibilidades de éxito.
Consejo n.º 7: planta en un sustrato adecuado

Es imposible que tus esquejes salgan bien sin un buen sustrato – Foto de Erik Mclean / Pexels
El sustrato es fundamental para que tu esqueje salga bien. Las plantas de interior necesitan un sustrato rico y ligero, como el sustrato para siembra. Elige una mezcla de calidad, que aporte a tus nuevas plantas todos los nutrientes que necesitan para crecer.
Pero el sustrato para la siembra no sirve para todas las especies. Los cactus y las suculentas, por ejemplo, prefieren un sustrato con mejor drenaje. Para las plantas de exterior en maceta, suele recomendarse una mezcla que contenga tierra de jardín.
Puedes encontrar un sustrato adecuado para tu planta en las tiendas. Pero también puedes preparar tu propio sustrato. Los ingredientes y las proporciones dependen de la variedad que quieras propagar. Pero casi siempre necesitarás:
- un sustrato rico (sustrato para plantas verdes, para siembra, para plantas con flores, etc.);
- un material drenante (arena de río, perlita, puzolana).
Otros elementos, como la corteza, la turba o el esfagno, son necesarios para el esqueje de plantas con necesidades específicas, como las epífitas o las carnívoras.
Consejo n.º 8: encontrar la exposición adecuada para tus esquejes

En verano, puedes dejar tus esquejes de plantas de interior al aire libre – Foto de Francis Chung /Flickr
Los esquejes necesitan luz para crecer, pero no les gusta el sol directo.
Cuando hagas esquejes de tus plantas de interior, lo mejor suele ser colocar las macetas delante de una ventana con una cortina ligera. Así, tus brotes recibirán la máxima luz posible.
Cuando hagas esquejes de arbustos, plantas perennes o árboles al aire libre, búscales un lugar luminoso y protegido del viento. Lo más recomendable es una exposición al este, para aprovechar el sol de la mañana, y junto a una pared.
Consejo n.º 9: haz varios esquejes

Con varios esquejes, también puedes probar métodos diferentes para cada uno —Foto de Teona Swift/Pexels
¡Hacer esquejes no es precisamente una ciencia exacta! Aunque sigas nuestros consejos al pie de la letra, no estás a salvo de alguna sorpresa desagradable. Así que mejor no pongas todos los huevos en la misma cesta.
No dudes en cortar varias hojas o tallos para hacer varios esquejes a la vez, en macetas diferentes. Si alguno no echa raíces, siempre podrás contar con los demás para tener nuevas plantas.
Algunos jardineros precavidos aconsejan hacer entre siete y ocho esquejes cada vez. Si te da miedo acabar invadido por un ejército de Peperomia o si tu rosal no tiene suficientes ramas para cortar tantas, limítate a cuatro o cinco esquejes a la vez.
Consejo n.º 10: vigila tus esquejes

Al cabo de unas semanas, sabrás si tus esquejes han echado raíces – Foto de Cottonbro studio / Pexels
¿Pensabas que lo más difícil ya lo habías hecho al cortar una rama de tu mini-Monstera? ¡Pues te equivocas! Ahora tendrás que esperar a que tus esquejes echen raíces. Pero ni se te ocurra quedarte de brazos cruzados esperando a que tu esqueje saque hojas nuevas. Mientras tu brote joven se esfuerza por echar raíces, tendrás que echarle una mano.
Empieza por vigilar el estado del sustrato. Salvo excepciones, la tierra debe mantenerse siempre ligeramente húmeda. En lugar de regarla, realiza una pulverización regular con agua de lluvia. Quedará húmeda, pero no correrás el riesgo de empaparla.
Si tus esquejes están cubiertos, acuérdate de ventilar el conjunto cada día. Quita la tapa, la bolsa o la botella de plástico durante unos minutos para evitar que se pudran.
¿Tienes los esquejes en un vaso con agua? Asegúrate de que el nivel no baje y de que el agua se mantenga clara. Cuando el agua se enturbie, cámbiala. Al igual que en el riego, usa agua a temperatura ambiente y, si puedes, agua de lluvia recogida.
Por último, ten paciencia antes de trasplantar tus esquejes. Tienes que esperar a que el sistema radicular esté lo suficientemente desarrollado para plantar o trasplantar tu planta. La rapidez con la que aparecen las raíces varía de una especie a otra y depende de las condiciones de esqueje. Cuando haces esquejes en agua, ves cómo se forman las raíces al cabo de unas semanas. En el caso de los esquejes en tierra, la aparición de una nueva hoja suele ser señal de que las raíces han empezado a crecer. Pero también puede ocurrir que las primeras hojas crezcan antes que el sistema radicular. Espera a que salgan varias hojas antes de trasplantar.